
Deje de perder dinero por un patio frío
Es una verdadera pesadilla para los restaurantes. Tienen un espacio al aire libre precioso, pero la mitad de las mesas están vacías porque hace demasiado frío como para que alguien se siente allí. En esencia, están perdiendo dinero… literalmente.
La mayoría de las personas intenta solucionar este problema con calentadores de aire forzado, pero eso es un desperdicio de energía eléctrica. No se puede calentar el viento; simplemente se disipa.
Nosotros hacemos las cosas de manera diferente. Usamos calentadores infrarrojos que emiten calor directamente hacia los clientes y sus sillas. Esto crea una zona de aire cálido que permanece estable, incluso cuando hay brisa.
Diseñados para el mundo real
Los equipos para exteriores sufren mucho: lluvia, polvo, humedad… Es un desastre.
Por eso utilizamos unidades con clasificación IP65. En términos simples, están bien selladas. El agua no puede entrar y dañar los cables o los elementos calefactores.
En lugar de preocuparnos por que los calentadores dejen de funcionar cada pocos meses, estos dispositivos duran años. Incluso puedes regar el patio sin preocuparte por los componentes electrónicos. Simplemente funciona.
El factor “calor instantáneo”
A nadie le gusta esperar veinte minutos hasta que el calentador funcione.
Usamos tecnología infrarroja de onda corta, ya que funciona rápidamente. En cuanto el cliente se sienta, ya siente el calor.
Cuando las personas se sienten cómodas, se quedan más tiempo. Piden otra ronda de bebidas o un postre que no tenían previsto pedir. Así, tus mesas permanecen llenas, incluso en pleno invierno.
Algunas cosas a tener en cuenta
La ventaja de estos dispositivos es que consumen mucha energía.
No puedes conectar varios de ellos a una toma de corriente estándar esperando que funcionen bien. Si tus cables son demasiado delgados, podrías tener problemas durante las horas pico del viernes por la noche. No es una buena solución.
Es necesario tener circuitos dedicados para cada zona de calefacción, para mantener todo estable.
Y un consejo rápido sobre cómo colocarlos: asegúrate de que estén a la altura adecuada. Si están demasiado altos, el calor no llegará a la mesa. Si están demasiado bajos, los clientes sentirán como si tuvieran la cabeza dentro de un horno.
Si lo haces bien, el sistema prácticamente se paga solo.