
Cómo evitar que los calentadores infrarrojos de las cajas de guantes exploten
Seamos honestos: colocar un calentador infrarrojo dentro de una caja de guantes llena de químicos inflamables es una forma segura de causar un desastre. Un simple chispa o un elemento de calentamiento dañado pueden provocar un incendio. Es una forma muy estresante de trabajar.
Por eso dejamos de usar diseños con elementos de calentamiento expuestos. En su lugar, envolvemos todo en un revestimiento hermético.
El secreto está en el revestimiento protector
Los tubos de cuarzo convencionales son demasiado frágiles; se rompen fácilmente. Y en un entorno químico, eso representa un verdadero problema. Para solucionarlo, insertamos los elementos de calentamiento en un revestimiento protector adicional. Pensemos en ello como si fuera una armadura. Este revestimiento protege los filamentos del contacto con los vapores volátiles. Utilizamos aleaciones de borosilicato de alta calidad o cuarzo especializado, ya que resisten bien los solventes corrosivos sin agrietarse.
Las tapas de los extremos son el punto débil de estos dispositivos. Para solucionarlo, utilizamos sellados de epoxi de alta temperatura o uniones entre cerámica y metal. Esto evita que los gases halógenos entren y que los químicos nocivos salgan. Si el sello falla, la lámpara se apaga instantáneamente. Es un sistema de seguridad.
Manejo del calor
Estos calentadores se encienden muy rápidamente. Pero eso también representa un riesgo cuando se trabaja en una caja de guantes reducida en espacio. Mientras que los rayos de onda corta actúan rápidamente sobre el material a calentar, la estructura del calentador también se calienta mucho. Es necesario asegurarse de que la ventilación funcione correctamente. De lo contrario, los solventes pueden acumularse sobre la superficie de la lámpara, lo cual puede causar problemas graves.
Instalación y mantenimiento
Hemos diseñado estos calentadores para ser reemplazos fáciles de instalar. Nadie quiere perder tres días por averías. Los cables pasan a través de conductos a prueba de explosiones, por lo que los componentes eléctricos quedan completamente separados de los vapores químicos. Al instalarlos, asegúrese de que las juntas estén bien selladas. Si hay incluso un pequeño espacio, los vapores podrán filtrarse y dañar el aislamiento con el tiempo.
Una última cosa: estos calentadores son resistentes, pero son delicados en cuanto a la alimentación eléctrica. Utilice una fuente de alimentación adecuada. Un aumento repentino de voltaje puede dañar el cuarzo, y entonces tendría que empezar todo de nuevo.