
Deje de desperdiciar su espacio al aire libre este invierno.
Es un círculo vicioso: tiene una pérgola fantástica y muchas mesas, pero tan pronto como baja la temperatura, esos asientos permanecen vacíos. Nadie quiere pasar frío mientras come, y usted pierde dinero cada vez que un invitado ve su patio y decide que hace demasiado frío para quedarse allí.
La solución está en dejar de intentar calentar el aire. Eso no funciona; el viento simplemente se lleva el calor. En lugar de eso, utilizamos calentadores infrarrojos resistentes al agua. Estos calentadores no afectan al viento; envían calor directamente hacia los invitados y sus muebles.
Es como estar bajo el sol.
Esa es la mejor forma de describirlo. El calor es instantáneo. Sus invitados no tienen que esperar veinte minutos para que el área se caliente; lo sienten en cuanto se sientan. Cuando las personas se sienten cómodas, se relajan. Así, deciden quedarse un rato más para tomar algo más o pedir un postre que no tenían previsto.
Dado que estos equipos están expuestos al exterior, deben ser resistentes. La lluvia, la humedad y la suciedad forman parte de sus condiciones de uso. Utilizamos carcasas con clasificación IP para mantener los componentes del equipo secos y seguros. Los elementos calefactores están protegidos dentro de vidrio de cuarzo, por lo que no se rompen ni se corroen cuando el clima empeora.
Un consejo importante: estos equipos consumen mucha energía. Antes de invertir mucho dinero, asegúrese de que su panel eléctrico pueda manejar esa carga. No quiere que los interruptores se desconecten justo en medio de una noche de viernes llena de clientes.
Desde el punto de vista comercial, esto es obvio: convierte un espacio de uso estacional en uno que puede utilizarse los 365 días del año.
Claro, su factura de electricidad aumentará. Pero si lo compara con los ingresos adicionales que obtiene cada noche, la cifra resultante es favorable para usted.
Un consejo profesional: conecte estos equipos a un sistema de control por zonas. De esta manera, a medida que el patio se llena y el calor corporal de las personas calienta el lugar, puede reducir la intensidad de los calentadores y ahorrar algo de dinero.